Las ventanas pueden influir bastante en el confort y en las pérdidas térmicas de una vivienda.
Pero «cambiar las ventanas» no es una única mejora.
Hay que considerar:
- vidrio,
- marco,
- juntas,
- instalación,
- orientación,
- persiana,
- caja de persiana.
Antes de cambiar todo
Comprueba si realmente existe un problema de infiltración o aislamiento.
Una ventana puede tener un buen vidrio pero un mal sellado.
Una prueba sencilla
En un día frío, acerca la mano a las juntas y zonas problemáticas.
Si notas una corriente claramente diferente, puede existir infiltración.
También puedes observar condensaciones recurrentes, aunque la condensación puede tener distintas causas.
¿Triple vidrio siempre?
No necesariamente.
La solución adecuada depende del clima, orientación, vivienda y sistema existente.
No compres una característica aislada.
Analiza el conjunto.



