Que un aparato nuevo consuma menos no significa automáticamente que comprarlo sea rentable.
Hay que calcular la diferencia.
Ejemplo
Aparato actual:
400 kWh/año
Nuevo:
250 kWh/año
Ahorro:
150 kWh/año
Si cada kWh te costara 0,20 €:
150 × 0,20 = 30 €/año.
Si el aparato nuevo cuesta 600 € más que la alternativa que comprarías igualmente, solo por consumo energético necesitarías mucho tiempo para recuperar esa diferencia.
Pero hay más variables
También importa:
- mantenimiento,
- reparaciones,
- vida útil,
- prestaciones,
- ruido,
- capacidad,
- comodidad.
Por eso la eficiencia energética es un dato de compra, no una razón automática para sustituir cualquier aparato que funcione.



