A veces el problema no es una habitación.
Es la vivienda.
Antes de gastar dinero, analiza cinco aspectos:
1. Ubicación
Una reforma no cambia la ubicación.
2. Distribución
Algunas distribuciones pueden corregirse.
Otras requieren una intervención muy grande.
3. Estado
Si existen muchos problemas simultáneamente, calcula el coste conjunto.
4. Confort
Pregúntate si el problema principal es:
- temperatura;
- ruido;
- espacio;
- luz;
- almacenamiento.
5. Coste total
Compara:
coste de mejorar la vivienda
frente a:
coste de cambiar de vivienda.
No compares únicamente el precio de una reforma.
Considera también tiempo, molestias y resultado final.



