No todas las mejoras necesitan albañiles.
Puedes cambiar mucho una vivienda actuando sobre:
- iluminación;
- almacenamiento;
- textiles;
- sellados;
- organización;
- mobiliario;
- climatización;
- automatización.
Prioridad 1: problemas
Primero arregla:
- humedad;
- fugas;
- mala iluminación;
- infiltraciones;
- elementos deteriorados.
Prioridad 2: confort
Después:
- temperatura;
- ruido;
- iluminación;
- almacenamiento.
Prioridad 3: estética
Finalmente:
- colores;
- decoración;
- textiles;
- muebles.
Esta secuencia evita gastar dinero en decorar una casa que todavía tiene problemas funcionales.



