No necesitas necesariamente una habitación exclusiva.
Puedes crear una zona de trabajo dentro de:
- dormitorio;
- salón;
- habitación multiuso.
La clave es separar mentalmente la zona
Utiliza:
- orientación del escritorio;
- iluminación;
- almacenamiento;
- separación visual.
No trabajes siempre desde el sofá
Puede parecer cómodo, pero dificulta crear una zona claramente asociada al trabajo.
Cuando termines
Guarda o recoge el material.
La posibilidad de «cerrar» físicamente el puesto ayuda a que el espacio vuelva a tener otra función.



