Antes de que llegue el frío, revisa aquello que necesitarás durante el invierno.
Calefacción
Comprueba que funciona correctamente.
Si utilizas radiadores de agua, observa si alguno presenta:
- fugas;
- zonas que no calientan;
- ruidos anormales.
Ventanas y puertas
Busca infiltraciones.
Revisa juntas y cierres.
Persianas
Una persiana deteriorada puede dejar pasar más aire y dificultar el control térmico.
Humedad
Comprueba especialmente:
- esquinas;
- ventanas;
- paredes exteriores;
- habitaciones poco ventiladas.
Detectores
Comprueba el funcionamiento de los detectores de humo y, cuando corresponda, de monóxido de carbono.
Una ventaja
Detectar una avería en septiembre es mucho más cómodo que descubrirla la primera noche fría de enero.



