Depende de cómo funcione tu sistema.
Si tienes calefacción independiente por zonas, cerrar una habitación que no necesitas calentar puede tener sentido si el sistema permite reducir o cortar su demanda.
Pero cerrar puertas no hace desaparecer automáticamente el consumo.
Lo importante es la zona que estás calentando
Si tienes una vivienda con habitaciones poco utilizadas, puede ser interesante gestionar esas estancias de manera diferente.
Las válvulas termostáticas pueden ayudar a controlar determinados radiadores.
Pero no conviene cerrar todo sin pensar
Una habitación excesivamente fría puede generar problemas de condensación o humedad dependiendo de las condiciones de la vivienda.
Por eso el objetivo no es:
«calentar solo una habitación a cualquier precio».
Es:
adaptar el consumo al uso real de la vivienda manteniendo unas condiciones adecuadas.



