Una vivienda accesible no significa únicamente instalar una rampa.
El objetivo es reducir obstáculos para que las personas puedan utilizarla con mayor autonomía.
Entrada
Revisa:
- escalones;
- anchura de paso;
- iluminación;
- obstáculos.
Baño
Es una de las zonas donde más sentido puede tener adaptar:
- acceso a ducha;
- barras de apoyo;
- espacio de giro;
- altura y distribución de determinados elementos.
Puertas
Comprueba si existen pasos demasiado estrechos.
Iluminación
Una iluminación uniforme puede mejorar la orientación y reducir obstáculos visuales.
Seguridad
Evita:
- alfombras que se desplazan;
- cables sueltos;
- muebles que invaden las zonas de paso.
En comunidades de propietarios, la Ley de Propiedad Horizontal contempla específicamente determinadas actuaciones de accesibilidad y establece supuestos en los que determinadas obras pueden tener carácter obligatorio.
Para una adaptación importante, conviene estudiar las necesidades concretas de la persona y las características de la vivienda.



