Aislar una vivienda no consiste simplemente en poner «algo aislante» en una pared.
El comportamiento térmico depende de toda la envolvente.
Puede haber pérdidas por:
- fachadas;
- cubierta;
- ventanas;
- puertas;
- suelos;
- puentes térmicos.
El IDAE dispone de guías específicas sobre rehabilitación de la envolvente y distintos materiales aislantes, precisamente porque existen soluciones diferentes según el elemento constructivo.
Empieza identificando el problema
Si una habitación es fría, pregunta:
¿Por dónde pierde calor?
Puede ser:
- ventana;
- pared exterior;
- techo;
- suelo;
- puerta;
- puente térmico.
No empieces comprando materiales
Primero diagnostica.
Una ventana mal sellada puede requerir una solución completamente distinta a una fachada insuficientemente aislada.
Soluciones de menor intervención
Pueden incluir:
- burletes;
- mejora de sellados;
- cortinas;
- persianas;
- determinados elementos de control solar.
Soluciones de mayor intervención
Pueden afectar a:
- fachada;
- cubierta;
- cámara;
- suelo;
- sustitución de ventanas.
Aquí ya hablamos de actuaciones de rehabilitación que deben estudiarse técnicamente.
El objetivo no es simplemente «poner más aislamiento»
Es reducir la demanda energética manteniendo un comportamiento adecuado frente a humedad, ventilación y temperatura.



