Esta es una de las preguntas más interesantes porque la respuesta depende muchísimo del patrón de uso.
Un termo eléctrico tiene un depósito aislado, pero no perfecto.
Si permanece caliente durante muchas horas, pierde parte de esa energía y necesita volver a calentar.
Si lo apagas
Dejas de compensar esas pérdidas durante el periodo apagado.
Pero cuando vuelvas a necesitar agua caliente tendrás que recuperar la temperatura.
¿Entonces qué?
Si utilizas agua caliente de forma muy regular, una programación adecuada puede tener sentido.
Si la vivienda queda vacía durante largos periodos, mantener el termo caliente sin necesidad puede desperdiciar energía.
La clave
No pienses:
encendido = malo
apagado = bueno
Piensa:
¿Cuándo necesito realmente agua caliente?
Y adapta el funcionamiento a ese patrón.



