Si utilizas gas natural, una parte importante del ahorro puede venir de reducir la demanda de calefacción y agua caliente.
Ajusta el termostato
No mantengas una temperatura excesivamente alta.
IDAE recomienda alrededor de 21 ºC como referencia de confort en invierno con ropa adecuada.
Programa las horas
No tiene sentido calentar una vivienda vacía durante horas si puedes adaptar la programación.
Revisa los radiadores
Deben estar despejados para favorecer la distribución del calor.
Mantén la caldera correctamente
El mantenimiento adecuado puede ayudar a que el sistema funcione como está diseñado.
Mejora el aislamiento
Si la vivienda pierde rápidamente el calor, reducir un poco el termostato puede no solucionar el problema de fondo.
¿Y la tarifa?
En España existe la tarifa regulada de gas, TUR, cuya conveniencia económica puede cambiar con el tiempo y según el consumo. OCU ha señalado en 2026 diferencias importantes frente a determinadas tarifas del mercado libre.
Por eso, si tienes gas, no mires solo cuánto consumes.
Mira también qué precio estás pagando por consumirlo.



