El aire acondicionado puede convertirse en uno de los grandes consumidores de electricidad durante el verano.
Pero hay varias formas de reducir el gasto sin dejar de utilizarlo.
Ajusta la temperatura
El IDAE recomienda una temperatura de refrigeración de alrededor de 26 ºC o superior con ropa adecuada.
No necesitas convertir una vivienda que está a 32 ºC en una nevera.
Evita que entre calor
Durante las horas de mayor radiación:
- baja persianas,
- utiliza toldos,
- cierra ventanas,
- reduce la entrada directa de sol.
Ventila cuando sea favorable
En verano, puede ser interesante aprovechar las horas más frescas para renovar el aire.
Limpia los filtros
Un filtro sucio puede perjudicar el funcionamiento del equipo.
Utiliza ventiladores
El movimiento del aire puede mejorar la sensación térmica y permitir utilizar una temperatura de consigna menos agresiva.
El IDAE señala que un ventilador puede proporcionar sensación de descenso térmico sin el consumo de un equipo de refrigeración.



