Antes de gastar miles de euros en cambiar el sistema, hay medidas mucho más sencillas.
1. Ajusta la temperatura
Es una de las primeras variables que debes controlar.
2. No tapes los radiadores
Muebles, ropa u objetos delante del radiador dificultan la difusión del calor.
El IDAE recomienda mantenerlos despejados.
3. Ventila correctamente
En invierno no necesitas mantener las ventanas abiertas durante horas.
El IDAE recomienda ventilar durante pocos minutos para renovar el aire minimizando la pérdida de calor.
4. Utiliza persianas y cortinas
Cerrar elementos de protección durante la noche puede reducir pérdidas de calor.
5. Purga los radiadores cuando corresponda
El aire acumulado puede afectar a su funcionamiento.
6. Programa la calefacción
Si tienes horarios bastante estables, un termostato programable puede evitar que calientes la casa cuando no es necesario.
7. Mira dónde se escapa el calor
Una ventana con mal aislamiento puede tener más impacto que una pequeña diferencia de temperatura.



